Que viva el parque...
El parque es una manera particular de sacarnos de la realidad. Capaz de sorprendernos en gestos imprevistos, a tal punto que lo cotidiano se vuelve una novedad y cualquier cosa se hace protagonista; de pronto todo se humaniza. Los ruidos de la calle se apagan y ganan los ruidos de los árboles con su poder mágico.
Los globos se elevan hasta el cielo acompañados de burbujas, los carros de helados con sus campanitas, los algodones de colores, mascotas con cachucha, abuelos en las bancas. Un pato sale del agua y regresa perseguido por 10 niños. Libros debajo de árbol.
Mañana no importa.

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